Beneficios de la creatina en mujeres: qué dice realmente la evidencia

Durante mucho tiempo, la creatina se relacionó casi exclusivamente con hombres, gimnasio y culturismo.

Pero la creatina no funciona de una manera diferente por ser mujer.

La pregunta realmente interesante no es si existe una “creatina para mujeres”, sino qué sabemos sobre su uso en población femenina y qué beneficios cuentan con mayor respaldo científico.

Y aquí conviene distinguir entre dos cosas: lo que podemos afirmar con bastante seguridad y aquellas áreas que todavía están siendo investigadas.

Rendimiento en ejercicios de alta intensidad

Este es el terreno más sólido.

La creatina participa en el sistema energético utilizado durante esfuerzos breves y de alta intensidad, como determinadas series de entrenamiento de fuerza, sprints o esfuerzos repetidos.

En mujeres que entrenan, por tanto, la creatina puede formar parte de una estrategia de suplementación enfocada al rendimiento.

Pero hay un matiz importante:

la creatina acompaña al entrenamiento. No lo sustituye.

Creatina y entrenamiento de fuerza en mujeres

Una parte importante de la investigación realizada específicamente en mujeres estudia la creatina en combinación con entrenamiento de fuerza.

Esto resulta especialmente interesante porque durante décadas muchas investigaciones sobre suplementación deportiva se realizaron principalmente con hombres.

Hoy contamos con más estudios que incluyen población femenina y diferentes etapas de la vida.

Eso permite entender cada vez mejor cómo responde el organismo femenino a la suplementación, aunque todavía existen áreas donde necesitamos más investigación específica.

Especial interés a medida que pasan los años

Uno de los campos que más atención está recibiendo es el uso de creatina en mujeres adultas y postmenopáusicas.

Porque con la edad adquiere cada vez más importancia conservar la capacidad física, entrenar fuerza y mantener un estilo de vida activo.

Existen estudios que investigan la combinación de creatina + entrenamiento de fuerza en estas poblaciones.

Es un área especialmente interesante, pero conviene evitar convertir resultados concretos de investigación en promesas generales sobre huesos, menopausia o envejecimiento.

No necesitas una “creatina para mujeres”

Probablemente este sea uno de los mensajes más importantes.

No existe un tipo de creatina que funcione exclusivamente en el organismo femenino.

Los criterios para elegir una buena creatina son esencialmente los mismos:

  • tipo de creatina;
  • pureza;
  • trazabilidad;
  • control de calidad;
  • transparencia del fabricante.

Por eso, un packaging dirigido específicamente a mujeres no convierte automáticamente el producto en una creatina mejor adaptada a ellas.

La calidad importa más que la etiqueta.

La creatina no es una hormona

Otra confusión habitual es pensar que tomar creatina puede provocar cambios hormonales o una “masculinización” del físico.

La creatina no es una hormona ni un esteroide anabolizante.

Es un compuesto que nuestro propio organismo sintetiza y que también obtenemos en cierta cantidad a través de alimentos como carne y pescado.

¿La creatina hace que una mujer se vea demasiado musculada?

No funciona así.

El desarrollo muscular depende principalmente del estímulo del entrenamiento, la nutrición, la genética y otros factores.

Tomar creatina por sí sola no construye grandes cantidades de músculo.

Por eso, el miedo a “ponerse demasiado musculada” simplemente por empezar a tomar creatina parte de una idea equivocada sobre cómo funciona este suplemento.

¿La creatina hace engordar?

Aquí también conviene distinguir conceptos.

Aumentar peso corporal no es necesariamente aumentar grasa corporal.

La creatina está relacionada con cambios en el contenido de agua dentro del músculo, especialmente al comenzar su uso.

Por eso algunas personas pueden observar pequeñas variaciones iniciales en la báscula.

Eso no significa automáticamente haber ganado grasa.

Cada vez hay más investigación específica en mujeres

Durante años, muchas recomendaciones deportivas se construyeron a partir de estudios realizados mayoritariamente en hombres.

Eso está cambiando.

Actualmente existe un interés creciente por estudiar la creatina específicamente en mujeres y en diferentes situaciones fisiológicas, entre ellas:

  • distintas etapas de la vida adulta;
  • transición a la menopausia;
  • entrenamiento de fuerza;
  • envejecimiento activo;
  • determinadas situaciones de mayor demanda energética.

Pero que exista investigación sobre un tema no significa automáticamente que ya podamos hablar de un beneficio demostrado.

Investigación prometedora y beneficio probado no son lo mismo.

¿Y qué pasa con el cerebro, el sueño o el estado de ánimo?

Son áreas que generan muchísimo interés actualmente.

También son un buen ejemplo de por qué hay que interpretar la investigación con cuidado.

Existen estudios que investigan la relación entre creatina y diferentes funciones más allá del músculo, pero el grado de evidencia no es el mismo que en el ámbito deportivo.

Por eso preferimos no presentarlas como beneficios establecidos de tomar creatina.

¿Cuánta creatina debe tomar una mujer?

No existe una dosis diferente simplemente por ser mujer.

Una referencia muy habitual en suplementación con creatina monohidrato es una ingesta diaria alrededor de 3-5 gramos.

No es necesario buscar protocolos especialmente complejos por cuestión de sexo.

La sencillez y la constancia suelen ser mucho más importantes.

¿Qué tipo de creatina elegir?

La creatina monohidrato es la forma de creatina que concentra gran parte de la investigación disponible.

A la hora de elegir un producto tiene más sentido fijarse en aspectos como:

pureza, controles de calidad, trazabilidad y transparencia

que en palabras como “fitness”, “female”, “beauty” o “para mujer” impresas en el envase.

Preguntas frecuentes sobre los beneficios de la creatina en mujeres

¿Para qué sirve la creatina en mujeres?

Su aplicación mejor establecida está relacionada con el rendimiento durante esfuerzos breves, repetidos y de alta intensidad.

También existe una amplia investigación sobre su utilización junto con entrenamiento, incluida investigación específica en mujeres.

¿La creatina funciona peor en mujeres?

No existe una razón para considerar la creatina un suplemento exclusivamente masculino.

El sistema energético en el que participa está presente tanto en hombres como en mujeres.

¿Necesito entrenar para tomar creatina?

La creatina puede utilizarse en diferentes contextos, pero buena parte de los beneficios deportivos que se investigan tienen sentido precisamente dentro de una estrategia que incluye entrenamiento.

¿Necesito una creatina específica para mujeres?

No.

El sexo no exige utilizar una forma diferente de creatina.

¿La creatina hace ganar grasa?

La creatina no es grasa ni implica automáticamente un aumento de grasa corporal.

Al iniciar su utilización pueden producirse variaciones de peso relacionadas con el contenido de agua muscular.

¿La creatina altera las hormonas femeninas?

La creatina no es una hormona.

Por eso no tiene sentido equipararla con sustancias hormonales o esteroides anabolizantes.

¿Puedo tomar creatina durante el embarazo o la lactancia?

El embarazo y la lactancia requieren una valoración específica.

En estas situaciones es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de empezar cualquier suplementación.

Entonces, ¿cuáles son realmente los beneficios de la creatina en mujeres?

La respuesta más rigurosa es también la más sencilla:

no necesitamos inventar beneficios exclusivos para mujeres para que la creatina resulte interesante.

La creatina lleva décadas siendo investigada en el ámbito del ejercicio y cada vez disponemos de más información específica en población femenina.

Su interés no está en convertirla en un nuevo producto “para ella”.

Está en comprender mejor cuándo tiene sentido utilizarla, qué puede aportar realmente y qué afirmaciones todavía necesitan más investigación.

Para cerrar

Durante años parecía que la creatina pertenecía exclusivamente al mundo masculino.

La ciencia está ayudando a dejar atrás esa imagen.

No necesitas una fórmula especial por ser mujer.

No necesitas un producto lleno de promesas.

Necesitas saber qué estás tomando, por qué lo estás tomando y qué evidencia existe detrás.

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