Una alimentación saludable no solo se trata únicamente de contar calorías o evitar ciertos alimentos, sino de asegurarnos de que nuestro cuerpo reciba todos los nutrientes que necesita para funcionar de manera óptima, esto incluye la inclusión de verduras en nuestra dieta.
Las frutas y verduras juegan un papel fundamental, ya que son fuentes naturales de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que nos ayudan a mantenernos ssaludables Sin embargo, muchas veces las pasamos por alto o no les damos la importancia que merecen en nuestra dieta diaria.
Los beneficios de las frutas y verduras:
Aportan vitaminas y minerales esenciales:
Vitaminas como la C (naranjas, fresas), A (zanahorias, espinacas) y K (brócoli, col rizada). Minerales como el potasio (plátanos, espinacas) y el magnesio (aguacates, almendras).
Son una excelente fuente de fibra:
Mejoran la digestión y previenen el estreñimiento . Ayudan a mantener niveles adecuados de azúcar en sangre y colesterol .
Hidratación:
Cuentan con un alto contenido de agua, lo que contribuye a la hidratación del cuerpo.
Son bajas en calorías y grasas:
Ideales para mantener un peso saludable y aumentar la saciedad.
Fuente de antioxidantes:
Protegen las células del cuerpo contra el daño causado por los radicales libres , retardando el envejecimiento.

¿Cómo incluir fruta y verdura en tu dieta si no me gusta?
Si no eres fan de las frutas, puedes incorporarlas a tu dieta sin darte cuenta con algunos trucos sencillos:
- Los batidos y smoothies son una excelente opción, ya que puedes mezclar las frutas que menos te desagraden con yogur, leche o bebidas vegetales.
- También puedes usarlas en postres saludables, como helados caseros hechos con plátano congelado o mezclarlas en yogur y avena con miel.
Para incluir más verduras:
- Puedes triturarlas y mezclarlas en otras comidas, como agregar zanahoria rallada a salsas o espinaca en tortillas y masas de pizza.
- Si prefieres algo más crujiente, hornea chips de kale, zanahoria o calabacín con especias.
- Otra idea es incluirlas en recetas que ya te gusten, como hamburguesas con champiñones o espinaca picada, pizzas con base de coliflor o pastas con salsas enriquecidas con zanahoria y pimientos.
¿Qué puedes hacer si no te gustan una mayoría? ¿Es esencial incluir toda la variedad posible en tu alimentación?
A pesar de que cuanta mayor variedad de frutas y verduras incluyas mejor, no es necesario obligarte a comer todas. Si te cuesta incluirlas, es más importante aquellas que puedas incluir de forma continua, y que te gusten. Con el tiempo y de forma progresiva puedes tratar de incluir otras opciones. Hay más de un alimento que te puede proporcionar los mismos nutrientes.
A veces, no es la fruta/ verdura en concreto la que no nos gusta. Puede ser el cómo está preparada. Por ejemplo, si no te gusta la textura de la zanahoria cocida, puedes probarla en crudo, combinándola por ejemplo con hummus.
Otro aspecto a tener en cuenta, es que gracias a la gran variedad de frutas y verduras que existen a día de hoy, puedes buscar alternativas o sustituciones de aquellas que no te acaben de convencer. Por ejemplo, si no te gusta la naranja, puedes probar las mandarinas, el pomelo o los kiwis, que al igual que la primera, son una excelente fuente de vitamina C.
Totalmente de acuerdo con la importancia de las frutas y verduras. Son la base de una alimentación saludable, ¡y no me cansaré de repetirlo! Me gusta que el artículo mencione la variedad de colores, porque cada color aporta diferentes nutrientes y beneficios. Como nutricionista, siempre animo a mis pacientes a que «se coman el arcoíris», ¡literalmente! Y un consejo práctico: para que no se dañen tan rápido, es clave saber cómo almacenarlas correctamente. Por ejemplo, las fresas duran más si las guardas en un recipiente hermético en la nevera, sin lavarlas previamente. ¡Pequeños trucos que ayudan a aprovechar al máximo estos tesoros nutricionales!
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