Contraindicaciones de la creatina: mito vs. verdad

Pocos suplementos arrastran tantas advertencias como la creatina: que si daña los riñones, que si provoca calvicie, que si retiene líquidos de forma preocupante o que puede aumentar la tensión arterial.

Pero muchas de estas afirmaciones mezclan resultados de estudios concretos, interpretaciones incorrectas y recomendaciones que se han repetido durante años sin demasiado contexto.

En esta guía repasamos las principales contraindicaciones de la creatina, sus posibles efectos secundarios y algunos de los mitos más extendidos, diferenciando entre lo que cuenta con respaldo científico y las situaciones en las que sí puede ser recomendable consultar con un profesional sanitario antes de utilizarla.

Mito: “la creatina daña los riñones”

Probablemente sea una de las dudas más frecuentes sobre la creatina.

Parte de esta preocupación tiene que ver con la creatinina, una sustancia utilizada habitualmente como marcador en la evaluación de la función renal.

La suplementación con creatina puede influir en las concentraciones de creatina y creatinina, por lo que una variación de este marcador no debería interpretarse de forma aislada como evidencia de daño renal.

La investigación realizada en personas sanas ha estudiado ampliamente la función renal durante la suplementación con creatina y no ha establecido que su utilización en las condiciones estudiadas produzca daño renal.

AESAN también recoge en sus evaluaciones que la creatinina puede estar elevada en personas que consumen creatina sin que esto implique necesariamente un fallo renal.

Esto no significa que la situación sea idéntica para todo el mundo.

En personas con enfermedad renal previa, alteraciones de la función renal o seguimiento médico por este motivo, es especialmente importante consultar con el profesional sanitario antes de utilizar complementos con creatina.

¿La creatina puede alterar una analítica?

Puede modificar algunos parámetros relacionados con el metabolismo de la creatina.

Por eso, si consumes creatina y vas a realizarte una analítica, es recomendable informar al profesional sanitario de que estás tomando este suplemento.

Esto permite interpretar los resultados teniendo en cuenta el contexto completo y evita sacar conclusiones basadas únicamente en un marcador aislado.

No significa necesariamente que tengas que dejar de utilizarla antes de cada análisis: cualquier decisión de este tipo debe depender de las indicaciones del profesional que solicita la prueba.

Mito: “la creatina provoca caída del cabello”

La relación entre creatina y calvicie se ha popularizado especialmente a partir de un pequeño estudio realizado hace años en jugadores de rugby.

Ese trabajo observó cambios en determinados marcadores hormonales, pero no evaluó directamente la pérdida de cabello ni demostró que la creatina provocara alopecia.

A partir de ahí se generó una asociación que todavía continúa apareciendo en redes sociales y foros.

Hasta el momento, la evidencia disponible no permite establecer una relación causal entre la suplementación con creatina y la pérdida de cabello.

Por tanto, decir directamente que “la creatina provoca calvicie” va mucho más allá de lo que permiten concluir los estudios disponibles.

Realidad con matices: la creatina puede aumentar el contenido de agua muscular

Aquí sí existe una base real detrás del mito.

La suplementación con creatina puede modificar el contenido de agua asociado al tejido muscular, especialmente durante las primeras fases de determinados protocolos.

Esto puede traducirse en un aumento del peso corporal en algunas personas.

Sin embargo, no debería confundirse automáticamente con una retención generalizada de líquidos o con el concepto habitual de estar “hinchado”.

Además, la respuesta puede variar entre individuos y depender del protocolo utilizado.

¿Ese aumento de peso puede importar?

Para la mayoría de personas, una pequeña variación del peso corporal puede no tener demasiada relevancia práctica.

Sin embargo, sí puede ser importante en disciplinas deportivas con categorías de peso, donde unos pocos cientos de gramos o una variación de peso cercana a una competición pueden influir en la estrategia deportiva.

En esos casos, la suplementación debería planificarse teniendo en cuenta el calendario competitivo y, cuando corresponda, junto con un profesional especializado en nutrición deportiva.

Mito: “la creatina sube la tensión arterial”

La investigación disponible no permite establecer que la creatina provoque por sí sola un aumento de la presión arterial en personas sanas.

Esto no significa que pueda utilizarse como tratamiento ni que una persona con hipertensión deba modificar por su cuenta su suplementación.

Si existe hipertensión diagnosticada, enfermedad cardiovascular o tratamiento farmacológico relacionado con la presión arterial, conviene valorar el contexto individual con un profesional sanitario.

Mito: “produce calambres y deshidratación”

Durante años se ha repetido que la creatina podía aumentar el riesgo de calambres musculares o deshidratación durante el ejercicio.

Sin embargo, la evidencia disponible no ha establecido que la suplementación con creatina aumente sistemáticamente estos problemas en personas sanas que la utilizan en los contextos estudiados.

De todas formas, la hidratación continúa siendo importante independientemente de que se utilice o no creatina.

Las necesidades de líquidos dependen de factores como intensidad del ejercicio, duración, temperatura ambiental, sudoración y características individuales.

Mito: “hay que dejar de tomar creatina antes de una operación”

No existe una regla universal que obligue a suspender la creatina en todas las personas antes de cualquier procedimiento quirúrgico.

Lo que sí resulta recomendable es informar al médico, anestesista o equipo sanitario de todos los medicamentos, complementos y suplementos que se estén utilizando antes de una intervención.

El profesional decidirá si alguno debe suspenderse temporalmente dependiendo del tipo de procedimiento y de las circunstancias individuales.

No conviene decidir por cuenta propia qué mantener o retirar antes de una operación.

¿Cuáles son los efectos secundarios de la creatina?

Cuando aparecen efectos adversos durante la utilización de creatina, uno de los problemas descritos con mayor frecuencia son las molestias gastrointestinales, especialmente cuando se utilizan cantidades elevadas o determinados protocolos.

Pueden aparecer síntomas como sensación de pesadez, molestias digestivas o diarrea en algunas personas.

La tolerancia es individual y también puede depender de factores como la cantidad utilizada en una sola toma.

Si los síntomas son persistentes o importantes, resulta recomendable suspender el producto y consultar con un profesional sanitario.

¿La creatina afecta al hígado?

La función hepática también ha sido analizada en estudios sobre suplementación con creatina.

En población sana, la evidencia disponible no ha establecido de manera consistente alteraciones hepáticas atribuibles a la creatina en las condiciones estudiadas.

Sin embargo, las personas con enfermedad hepática previa o que estén bajo seguimiento médico deberían consultar antes de utilizar complementos alimenticios.

¿Quién debería consultar antes de tomar creatina?

Aunque la creatina haya sido ampliamente estudiada, existen situaciones en las que resulta especialmente razonable consultar con un profesional antes de empezar.

Entre ellas:

  • Enfermedad renal diagnosticada o alteraciones de la función renal.
  • Enfermedad hepática.
  • Embarazo o lactancia.
  • Tratamientos farmacológicos que requieran seguimiento.
  • Patologías crónicas relevantes.
  • Menores de edad.
  • Personas que estén siendo sometidas a controles médicos específicos.
  • Situaciones en las que exista una indicación médica de controlar determinados parámetros analíticos.

Consultar en estas circunstancias no significa necesariamente que la creatina esté prohibida. Significa que la decisión debería individualizarse.

Creatina y medicamentos: ¿puede haber interacciones?

La respuesta depende del medicamento y de la situación clínica.

No resulta adecuado establecer una lista universal de fármacos “compatibles” o “incompatibles” sin conocer el tratamiento completo.

Si una persona toma medicación de forma habitual, especialmente si existe una enfermedad renal, cardiovascular, hepática u otra condición crónica, lo más adecuado es consultar con el médico o farmacéutico antes de incorporar un suplemento.

Este tema lo desarrollamos con mayor profundidad en nuestra guía sobre creatina e interacciones con medicación.

¿Es segura la creatina para adolescentes?

La investigación sobre creatina en menores de edad es menor que la existente en adultos.

Por eso, no debería trasladarse automáticamente a adolescentes la misma recomendación de uso que a población adulta.

En menores, la utilización de complementos deportivos debería valorarse de forma individual y contar con supervisión profesional, especialmente si se pretende utilizar durante periodos prolongados.

¿Hace falta realizar analíticas periódicas?

No existe una recomendación universal que establezca que toda persona sana que consume creatina deba realizar analíticas únicamente por este motivo.

Eso no significa que las analíticas no puedan estar indicadas por otras razones.

Si ya existe seguimiento médico, enfermedad previa, tratamiento farmacológico o antecedentes relevantes, el profesional sanitario puede establecer los controles que considere necesarios.

¿Es peligroso tomar creatina durante mucho tiempo?

La seguridad de la creatina ha sido objeto de numerosos estudios y evaluaciones.

Sin embargo, sería demasiado categórico afirmar que cualquier protocolo, cantidad o duración es automáticamente seguro para cualquier persona.

La evidencia disponible permite disponer de bastante información sobre su utilización en población sana, pero la seguridad siempre debe interpretarse teniendo en cuenta la cantidad, duración, características individuales y condiciones de uso.

AESAN ha realizado específicamente una evaluación del uso de monohidrato de creatina en complementos alimenticios a una cantidad máxima diaria que aporte 3 g de creatina.

¿La creatina puede provocar acné?

Actualmente no existe evidencia suficiente para establecer que la suplementación con creatina sea una causa directa de acné.

Que una persona observe cambios en la piel mientras utiliza creatina no demuestra por sí mismo una relación causal.

El acné puede estar influido por numerosos factores hormonales, genéticos, ambientales y relacionados con el estilo de vida.

¿La creatina puede afectar a personas con problemas cardiovasculares?

No debería establecerse una recomendación universal.

Una persona sana y una persona con una enfermedad cardiovascular diagnosticada son contextos diferentes.

Si existe cardiopatía, hipertensión, tratamiento cardiovascular o seguimiento por un especialista, conviene consultar antes de comenzar cualquier suplementación, incluida la creatina.

Creatina, embarazo y lactancia

La información disponible en estas poblaciones es mucho más limitada que en adultos sanos.

Por este motivo, durante embarazo y lactancia no resulta adecuado iniciar suplementación por cuenta propia.

Cualquier decisión debería valorarse con un profesional sanitario que pueda analizar el contexto individual.

¿Por qué siguen existiendo tantos mitos sobre la creatina?

Parte de estas creencias surgieron cuando existía mucha menos investigación que actualmente.

A ello se suma la confusión entre asociaciones y causalidad.

Por ejemplo:

creatina → puede modificar creatinina → “daña el riñón”

o:

un estudio observa un marcador hormonal → “provoca calvicie”

Son simplificaciones que eliminan pasos importantes del razonamiento científico.

Por eso, al leer cualquier afirmación sobre efectos secundarios de la creatina, conviene preguntarse qué estudió realmente la investigación citada y si el resultado observado permite sacar esa conclusión.

Preguntas frecuentes sobre las contraindicaciones de la creatina

¿La creatina es mala para el riñón?

En personas sanas, la evidencia disponible no establece que la suplementación con creatina produzca daño renal en las condiciones estudiadas.

Sin embargo, las personas con enfermedad renal o alteraciones previas deberían consultar con un profesional sanitario antes de utilizarla.

¿Puede aumentar la creatinina?

Sí, la utilización de creatina puede influir en este marcador.

Por eso, es importante informar al médico si utilizas creatina cuando te realices una analítica, para que los resultados puedan interpretarse correctamente.

Un aumento de creatinina no significa automáticamente que exista daño renal.

¿La creatina provoca calvicie?

La evidencia disponible no permite establecer que la creatina provoque pérdida de cabello.

La asociación procede fundamentalmente de interpretaciones indirectas de estudios que no demostraron alopecia causada por la suplementación.

¿La creatina produce retención de líquidos?

Puede modificar el contenido de agua corporal asociado especialmente al tejido muscular.

Esto puede provocar cambios en el peso corporal, pero no debería interpretarse automáticamente como una retención de líquidos problemática.

¿Puede producir molestias digestivas?

Sí, algunas personas pueden experimentar molestias gastrointestinales.

La tolerancia puede depender de la cantidad utilizada y del protocolo.

¿Tengo que dejarla si voy a hacerme una analítica?

No necesariamente.

Informa al profesional sanitario de que utilizas creatina y sigue sus indicaciones antes de modificar o suspender la suplementación.

¿Hay que dejar de tomarla antes de una operación?

No existe una norma universal aplicable a todas las intervenciones.

Informa al equipo médico de todos los suplementos y medicamentos que utilizas y sigue sus instrucciones.

¿La creatina afecta al hígado?

En población sana, la evidencia disponible no ha establecido de forma consistente daño hepático atribuible a su utilización en los contextos estudiados.

Si existe enfermedad hepática previa, debe consultarse con un profesional.

¿Es segura para adolescentes?

La evidencia es más limitada que en adultos.

Por este motivo, su utilización en menores debería contar con valoración y supervisión profesional.

¿Es necesario descansar de la creatina por seguridad?

No existe evidencia suficiente para establecer que todas las personas deban realizar ciclos periódicos únicamente por un supuesto fenómeno de “acostumbramiento”.

La cantidad, duración y circunstancias individuales deben valorarse dentro del contexto de uso.

¿La creatina provoca acné?

Actualmente no existe una relación causal suficientemente establecida entre creatina y acné.

¿Puede afectar al peso corporal?

Sí, algunas personas pueden experimentar cambios de peso relacionados, entre otros factores, con modificaciones en el contenido de agua muscular.

Esto puede tener especial importancia en deportes organizados por categorías de peso.

Para cerrar

Cuando hablamos de contraindicaciones de la creatina, es importante separar los mitos de las precauciones reales.

La evidencia disponible no permite sostener muchas de las afirmaciones más extendidas, como que la creatina provoque automáticamente daño renal, calvicie, deshidratación o problemas hepáticos en cualquier persona que la utilice.

Eso tampoco significa que sea un suplemento apropiado para todo el mundo sin excepción.

Personas con enfermedad renal o hepática, embarazo o lactancia, menores de edad, usuarios de determinados medicamentos o pacientes con enfermedades crónicas deberían valorar su situación individual con un profesional sanitario.

La clave no está en considerar la creatina “peligrosa” o “totalmente inocua”, sino en interpretar la evidencia dentro del contexto adecuado y utilizar los complementos alimenticios siguiendo sus condiciones de uso.

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