No hace falta ser deportista para tomar creatina

Durante años, la creatina ha estado ligada a una imagen muy concreta: gimnasio, pesas, culturismo y deporte de alto rendimiento.

Pero tomar creatina sin ser deportista no es una contradicción. La creatina no es una sustancia exclusiva del mundo fitness: nuestro propio organismo la produce y también está presente de forma natural en alimentos como la carne y el pescado.

Entonces, ¿por qué hablamos tanto de ella cuando hablamos de deporte? ¿Y qué sentido tiene interesarse por la creatina si simplemente quieres mantenerte activo con el paso de los años?

Vamos a verlo fácil.

La creatina ya forma parte de tu organismo

Empecemos por lo básico.

La creatina no aparece por primera vez cuando abres un bote de suplementación. Nuestro cuerpo produce creatina de forma natural y una gran parte se encuentra almacenada en el músculo.

Allí participa en un sistema relacionado con la disponibilidad rápida de energía.

Cuando nuestros músculos necesitan realizar un esfuerzo intenso en poco tiempo, utilizan ATP como fuente inmediata de energía. Las reservas de ATP son limitadas y la fosfocreatina participa en su rápida regeneración.

Dicho sin complicaciones:

la creatina forma parte del sistema que utiliza nuestro cuerpo para disponer rápidamente de energía durante determinados esfuerzos.

Eso explica buena parte de su relación histórica con el ejercicio.

¿Tiene sentido tomar creatina sin ser deportista?

Sí, no necesitas considerarte deportista profesional ni vivir en un gimnasio para consumir creatina.

Lo importante es entender qué podemos esperar de ella.

Porque hay una gran diferencia entre decir que la creatina no es exclusiva de deportistas y afirmar que tomarla por sí sola proporciona todo tipo de beneficios.

La investigación sobre creatina abarca diferentes poblaciones y contextos. Sin embargo, los beneficios que pueden comunicarse de forma autorizada tienen unas condiciones concretas.

Y uno de ellos resulta especialmente interesante cuando hablamos de personas adultas que quieren mantenerse activas.

Creatina, fuerza y paso de los años

Cumplir años no significa tener que convertirse en atleta.

Pero mantener la fuerza y seguir moviéndonos sí adquiere cada vez más importancia.

Levantarnos, mover objetos, caminar, subir escaleras o realizar actividades cotidianas requieren que nuestros músculos sigan haciendo su trabajo.

Precisamente por eso existe investigación sobre creatina y envejecimiento saludable, ejercicio de fuerza y mantenimiento de la capacidad física.

Y aquí tenemos algo especialmente relevante: existe una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea para la creatina en adultos mayores de 55 años.

El consumo diario de creatina puede reforzar el efecto del entrenamiento de resistencia en la fuerza muscular en adultos mayores de 55 años.

El efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 3 g de creatina, combinada con entrenamiento de resistencia realizado al menos tres veces por semana durante varias semanas y bajo las condiciones establecidas.

Esto cambia bastante la imagen clásica de la creatina.

No estamos hablando necesariamente de culturismo.

Estamos hablando de creatina + entrenamiento de resistencia + fuerza muscular.

No necesitas entrenar como un culturista

Este punto es importante.

Mucha gente escucha “entrenamiento de fuerza” y piensa inmediatamente en levantar muchísimo peso.

No tiene por qué ser así.

El entrenamiento puede adaptarse al nivel, la experiencia y las circunstancias de cada persona. Lo importante es entender que mantenerse activo y trabajar la fuerza no está reservado a quienes se consideran deportistas.

Por eso, cuando hablamos de quién puede tomar creatina, deberíamos dejar atrás la idea de que solo tiene sentido para quien busca músculos enormes o marcas deportivas.

Una persona puede no considerarse deportista y, aun así, entrenar su fuerza y preocuparse por mantener su capacidad física.

Creatina para personas sedentarias: ¿funciona aunque no hagas nada?

Aquí conviene aclarar otra duda habitual.

Buscar creatina para personas sedentarias no significa que la creatina pueda sustituir la actividad física.

No funciona así.

La creatina desempeña funciones fisiológicas independientemente de que vayamos al gimnasio, pero no debemos interpretar la suplementación como una alternativa al movimiento o al entrenamiento.

De hecho, la declaración autorizada para mayores de 55 años es especialmente clara: el efecto sobre la fuerza muscular está relacionado con reforzar el efecto del entrenamiento de resistencia, no con sustituirlo.

Así que quizás la pregunta no debería ser:

“¿Puedo tomar creatina aunque sea sedentario?”

Sino:

“¿Tengo que ser deportista para empezar a preocuparme por mi fuerza?”

Y ahí la respuesta es mucho más sencilla: no.

Creatina y envejecimiento saludable: un campo que sigue creciendo

La relación entre creatina y envejecimiento saludable despierta cada vez más interés científico.

Y es fácil entender por qué.

La creatina está presente en tejidos con altas demandas energéticas y existen numerosas investigaciones que estudian su suplementación en diferentes etapas de la vida y situaciones.

Eso no significa que podamos convertirla en un producto milagroso contra el envejecimiento.

Significa algo bastante más interesante: la creatina ya no se investiga únicamente pensando en culturistas o atletas de élite.

La ciencia está estudiando su papel en contextos mucho más amplios.

Y en el caso concreto de la fuerza muscular en mayores de 55 años combinada con entrenamiento de resistencia, ya contamos con una declaración autorizada específica.

¿Y qué sabemos sobre creatina y cerebro?

Aquí aparece otra de las áreas que más interés está generando.

Aunque solemos asociar creatina con músculo, el cerebro también utiliza sistemas relacionados con la creatina y la fosfocreatina.

Por eso existen investigaciones sobre suplementación con creatina y diferentes aspectos de la función cerebral.

Es un campo prometedor, pero conviene diferenciar lo que actualmente se está investigando de los beneficios que una marca puede atribuir directamente a un complemento alimenticio.

Si te interesa especialmente este tema, puedes profundizar en nuestra guía sobre creatina y energía celular para el cerebro.

¿Creatina para tener más energía durante el día?

También es frecuente encontrar la idea de que tomar creatina equivale a sentirse “con más energía”.

Es una simplificación.

La creatina participa en sistemas relacionados con la disponibilidad rápida de energía celular, pero no funciona como un estimulante.

No es cafeína.

No deberíamos esperar necesariamente una sensación inmediata de activación después de tomarla.

Entender esta diferencia ayuda a tener expectativas mucho más realistas sobre qué es la creatina y qué no es.

¿Cuánta creatina tomar?

Una de las cantidades que más vas a encontrar al investigar sobre creatina es 3 gramos diarios.

No es una cifra aleatoria.

La declaración autorizada relativa a la mejora del rendimiento físico en series sucesivas de ejercicios breves de alta intensidad establece que el efecto beneficioso se obtiene con una ingesta diaria de 3 g de creatina.

La declaración específica para mayores de 55 años relacionada con fuerza muscular y entrenamiento de resistencia también establece una ingesta diaria de 3 g, junto con las condiciones de entrenamiento correspondientes.

Si quieres profundizar en cantidades, fase de carga o consumo continuado, puedes consultar nuestra guía sobre cuánta creatina tomar al día.

¿Qué creatina elegir?

Una vez superada la idea de que la creatina es “solo para deportistas”, aparece la siguiente pregunta:

¿Cuál elegir?

Aquí merece la pena volver a lo sencillo.

La creatina monohidrato es la forma de creatina sobre la que existe una enorme cantidad de investigación científica.

Más allá de nombres llamativos o fórmulas innecesariamente complicadas, al elegir una creatina merece la pena fijarse en aspectos que sí podemos comprobar:

la materia prima, su pureza, el proceso de fabricación, los controles de calidad y la trazabilidad del producto.

Porque no solo importa qué ingrediente compras.

También importa saber qué hay realmente dentro del bote.

¿Quién puede tomar creatina?

La creatina no está reservada a culturistas, powerlifters o atletas profesionales.

Sin embargo, eso tampoco significa que todas las personas deban suplementarse.

Las circunstancias individuales importan.

Si tienes una enfermedad diagnosticada, tomas medicación de forma habitual, estás embarazada o existe alguna situación médica particular, consulta con un médico o farmacéutico antes de incorporar un complemento alimenticio.

Especialmente a partir de determinadas edades es habitual tomar medicación de forma continuada, por lo que puedes ampliar información en nuestra guía sobre creatina y medicación después de los 45.

Preguntas frecuentes sobre tomar creatina sin ser deportista

¿Puedo tomar creatina si no soy deportista?

La creatina no es una sustancia exclusiva de los deportistas. Nuestro organismo produce creatina de forma natural y también podemos obtenerla mediante determinados alimentos.

Los efectos concretos que podemos atribuir a su suplementación dependen, sin embargo, del contexto y de las condiciones establecidas para cada declaración autorizada.

¿La creatina es solo para personas que van al gimnasio?

No. Esa asociación procede principalmente de su enorme popularidad dentro de la nutrición deportiva.

No necesitas identificarte como “deportista” para interesarte por la creatina o empezar a entrenar tu fuerza.

¿Tiene beneficios la creatina sin hacer deporte?

La creatina se investiga en diferentes ámbitos más allá del rendimiento deportivo. Sin embargo, no debemos trasladar automáticamente los beneficios observados en determinados contextos de ejercicio a una persona completamente sedentaria.

¿La creatina puede ser interesante después de los 55?

Sí existe una declaración autorizada específicamente para esta población: el consumo diario de creatina puede reforzar el efecto del entrenamiento de resistencia en la fuerza muscular en adultos mayores de 55 años, bajo las condiciones establecidas y con una ingesta diaria de 3 g.

¿La creatina sustituye el ejercicio?

No.

La suplementación no debería entenderse como una alternativa a mantenerse activo.

¿Necesito ser una persona muy activa para empezar a entrenar fuerza?

No. El entrenamiento de resistencia puede adaptarse al nivel y circunstancias individuales. Si llevas mucho tiempo sin realizar ejercicio o tienes alguna condición médica, puede ser recomendable contar con asesoramiento profesional para empezar.

Para cerrar: la creatina es mucho más que la imagen que tenemos de ella

Quizás el mayor problema de la creatina sea también consecuencia de su propio éxito.

Se hizo tan popular dentro del deporte que acabamos asociándola exclusivamente a músculos, pesas y gimnasio.

Pero la creatina forma parte de nuestra fisiología, nuestro organismo puede sintetizarla y también está presente en nuestra alimentación.

Hoy sabemos además que el interés científico por la creatina va mucho más allá del culturismo.

Eso no significa convertirla en un suplemento milagroso ni prometer beneficios para los que todavía no existe una declaración autorizada.

Significa entender mejor dónde puede encajar.

Y especialmente a medida que cumplimos años, hay una idea que merece quedarse:

no hace falta considerarse deportista para empezar a cuidar la fuerza.

Para adultos mayores de 55 años que realizan entrenamiento de resistencia, la creatina cuenta además con una declaración de propiedades saludables autorizada relacionada precisamente con el efecto de ese entrenamiento sobre la fuerza muscular.

La creatina puede haber conquistado primero los gimnasios.

Pero entenderla ya no es solo cosa de deportistas.

Valora el articulo

Deja un comentario