Es fundamental hidratar las semillas de chía antes de consumirlas con el objetivo de maximizar y poder aprovechar sus propiedades. Este es un proceso muy sencillo:
En un bol, añade las semillas de chía en conjunto con los 200 ml de agua. Mezcla ambos ingredientes hasta que las semillas se encuentren completamente sumergidas.
Debemos dejar reposar esta mezcla durante al menos 20-30 minutos, ya que las semillas deben hidratarse completamente. Puedes preparar esta mezcla la noche anterior y disponer de la mañana siguiente para preparar la receta.
Para preparar la copa una vez tengamos las semillas listas:
Sobre una tabla de cortar, retira la cáscara de plátano. Parte el plátano en rodajas, y a continuación, la mitad de estas rodajas, en pequeños dados.
Añade en la copa o vaso que vayas a utilizar para preparar el postre, una fina capa de dados de plátano. A continuciación, incorpora una capa fina de yogurt.
La siguiente capa que debemos añadir corresponde a las semillas de chía. Añade todo el contenido. Esta es la capa más grande.
Repite, añadiendo otra capa de yogurt y las rodajas de plátano. Por último, incorpora las nueces y listo. De froma opcional puedes añadir miel o un sirope a tu gusto.