Comenzamos pelando el plátano. Partimos en rodajas de grosor medio. Reservamos la mitad para utilizar como topping.
La otra mitad, la añadiremos a nuestro bowl, y con la ayuda de un tenedor, la aplastaremos hasta que se convierta en una mezcla homogénea, sin grumos.
Abrimos el yogurt, y con la ayuda de una cuchara, vertemos en el bowl junto con el plátano. Añadimos los 10 gramos de cacao y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes. De forma opcional podemos incorporar miel o algún edulcorante a nuestro gusto.